Creo que empiezas a notar que
te acostumbras cuando casi todo te parece ya
normal y deja de sorprenderte, molestarte o irritarte. Mejor no entrar a analizar lo
normal, porque no creo que fuera capaz...en fin.
Supongo que
me adapté a Berlín cuando dejó de sorprenderme que los indigentes pagaran su billete de metro, que señoritas relindas bebiesen cerveza por la calle, que los punkis de mi barrio me tirasen globos de agua desde sus casas ocupadas, o cuando empecé a comer todos los días a las 12 de la mañana...
Me he dado cuenta de que no me sorprende escuchar una radio religiosa cuando descuelgo el teléfono de casa para llamar a alguien; sigue sonando la emisora de fondo mientras tengo cualquier conversación. Tampoco es
raro que la mayoría de taxistas cuelguen rosarios o crucifijos en sus retrovisores y manden mensajes o hablen por el celular mientras me llevan al trabajo. Espero que Dios nos proteja de un accidente.
Es
normal que esos mismos taxistas inicien conversaciones de
machos si es javi el que viaja solo:
"[...] Ya habrá visto usted que aquí las ticas son demasiado pechugonas, eso es porque hace tiempo se hormonaba a los pollos y comer esa carne les afectó ...[...]" -conversación real entre taxista anónimo y javi.
No me irrita tener que formular las preguntas dos veces ni especificar todo hasta la saciedad, pues ya me he acostumbrado a que ésa es la forma de hacerlo; aquí no se puede apelar al sentido común. ¿Qué es el sentido común? Pongamos un ejemplo. Si voy a comprar un sofá, tendré que preguntar en la tienda si pueden enseñarme un sofá, un sofá cama, algún sofá en promoción y algún sofá en oferta. Todo todito, porque si sólo pides un sofá no te mostrarán ni el sofá cama, ni el de la promoción ni el de la oferta.
El primer indicio que tuvimos al respecto fue nada más llegar a Costa Rica. Con todas nuestras maletas para un año, preguntamos a la chica de recepción si había
campo para quedarnos desde ese jueves hasta el lunes. La chica nos dijo que sí, podíamos quedarnos ése jueves, y que
luego había campo hasta el domingo. Entendimos que al menos podríamos quedarnos hasta ese domingo, así que nos quedamos. Al día siguiente descubrimos la importancia de la palabra
hasta en Costa Rica.
Hasta significa
a partir de. Es decir, sólo había habitación libre para el jueves y luego a partir del domingo.
A pesar de vernos cargados con las maletas, no entendió que pretendíamos quedarnos todos los días
seguidos en el hotel, puesto que no formulamos bien la pregunta. ella simplemente contestó a lo que habíamos preguntado. pretendía que nos quedásemos el jueves, nos fuéramos a otro hotel, y el domingo volviéramos al suyo.
Si me dicen
"krissia trabaja hasta el martes" significa que krissia se incorpora al trabajo el martes.
A lo que iba: no sólo me he acostumbrado a formular
bien las preguntas, sino que entiendo a la gente cuando utiliza el
hasta. Y ya no me sorprende.
El último ejemplo sobre el sentido común y dar cosas por sentado: en el Automercado hay un servicio a domicilio que nunca hemos solicitado. Ayer empezamos a cargar el carro y le dije a javi
"pedimos servicio a domicilio, no te preocupes". Después de meter 6 cajas más de leche y zumo, recapacito y le digo
que vaya a preguntar
por si acaso, antes de seguir llenando el carro. Obviamente, no salió bien. El servicio a domicilio sólo funciona por teléfono, tú llamas y dices punto por punto los productos de la marca que quieres y ellos te preparan la compra y te la llevan a casa, pero no puedes ir tú a hacer la compra y que te la lleven. (dónde se ha visto que no lleves tu coche aunque sólo sea para comprar una barra de pan?? por favor...qué cosas...)
Pues eso.
Ya me parece
normal que me asalte la duda y el
por si acaso, sospecho que las cosas no saldrán bien a la primera
, será que me estoy acostumbrando a este país?
Hay miles de ejemplos más, pero seguro que de la mitad ya no me doy ni cuenta, porque
me estoy acostumbrando.
Ahh, el caribe es espectacular, supongo que el que haya estado sabrá lo que es...